miércoles, 21 de julio de 2010

MISION CONTINENTAL

A la pregunta, ¿para qué la misión?, respondemos con la fe y la esperanza de la Iglesia: nuestra misión es compartir la Vida que nos transmite Cristo.

El Amor es el que da la vida; por eso la Iglesia es enviada a difundir en el mundo la caridad de Cristo, para que los hombres y los pueblos“tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10)

De esta manera la Iglesia es

misionera sólo en cuanto discípula, es decir, capaz de dejarse atraer siempre, con renovado asombro, por Dios que nos amó y nos ama primero (cf. 1 Jn 4, 10)

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